sábado, 6 de noviembre de 2010

Me mira y nos miramos, la miro y le miro serio, casi dramático.

- ¿Sabes lo que quiero y lo que no quiero?

Ella se confía, amplia su boca, se le congelan los labios en una sonrisa. Me niega con la cabeza, y sus pestañas me urgen a a continuar.

- Quiero el fuego, la incertidumbre explosiva que precede a un beso inminente. Quiero la ilusión y la fuerza del sentimiento, correr con el corazón preñado de alegrías. Quiero echar de menos las caricias solo un segundo después de haberlas sentido, quiero oler a tu sexo o que solo me lo parezca, da igual.

Ella revienta, y se me viene devoradora tras palabras tan apetitosas, pero mis dedos la frenan posándose en su nariz respingona.

- No quiero la estupidez que caracteriza la mente humana, su idiotez extrema, su racionalidad absurda, su irracionalidad sin sentido ni prevención. No quiero sentimientos de propiedad, no quiero celos, no quiero mañanas incómodas, no quiero compromisos que me aten y me lleven lejos de mis sueños y me marchiten poco a poco, viniendo como sin querer pero viniendo jodiendo.

Ella se sorprende y me mira con ojos confusos.

- Joder lo que quiero es un puto perro.

2 comentarios:

txè dijo...

·

este texto es mucho...
mi mente!
me encanta tio!


y a ver si te conectas y te cuento
lo de pucela!
xD

LVP dijo...

Saludos de nuevo Carlos!
Te escribimos para comentarte que hemos dado un nuevo paso y publicado un compendio de poemas en formato digital para que no solo la gente de Cádiz pueda ver los textos.
Espero que te guste la idea, eches un vistazo y publicites la "revista" a quien creas que puede gustarle la idea.
Es un placer que colabores con nosotros; contamos contigo para la próxima si te apetece.
Saludos!